jueves, 28 de abril de 2011

UEFA CHAMPIONS LEAGUE 2011



Ayer en el Santiago Bernabeu durante el encuentro disputado entre el real Madrid y el Barcelona FC por las semifinales de la Champions 2011, un chico de 11 años vestido con la 7 merengue gano el sorteo del entre tiempo y al final del partido fue llevado a los vestuarios del Real Madrid, allí se saco fotos y le firmaron autógrafos el DT y casi todos los jugadores, pero cuando le toco el turno a RONALDO, el niño le dio un fuerte abrazo y le pidió 50 autógrafos, la mirada penetrante del presidente del Real Madrid hacia su estrella hizo que Cristiano accediera al pedido inusual del pequeño fan. Un rato mas tarde y con la mano acalambrada de tanto firmar, RONALDO le pregunto al afortunado niño, para que quería tantos autógrafos y el niño respondió, es que en mi escuela tengo un compañero que tiene un autógrafo de Messi y me dijo que me lo cambiaba por 50 de los tuyos.

sábado, 23 de abril de 2011

El Gran Capitán


Por un accidente en Concordia esta madrugada, donde atropelló a una ambulancia, el tren El Gran Capitán llegará a la estación de Apóstoles aproximadamente hoy a las 20:10. El horario original de llegada estaba previsto para las 13.

Esta madrugada, aproximadamente a la 1.40, una ambulancia fue embestida por un tren sobre la vía que atraviesa la ruta 22, a la altura del distrito Yuquerí (departamento Concordia).

Una formación ferroviaria de pasajeros que pertenece a la empresa TEA -concesionaria del servicio que corre el tren El Gran Capitán- embistió a una ambulancia, a la que arrastró más de 40 metros.

El interno 21 del Servicio de Emergencias 107, que venía de dejar un paciente en el barrio Cohelo, fue atropellado de lleno. Afortunadamente, el conductor y su acompañante, Armando Agrasar (29) y Elbio Rodríguez (43), sufrieron sólo heridas leves.La ambulancia quedó prácticamente inutilizada.

El Gran Capitan traía 450 pasajeros en 8 vagones que viajaban a la localidad de Posadas, provincia de Misiones, y provenían de Federico Lacroze. El conductor de la formación es Néstor Rodríguez, oriundo de Basavilbaso.

NOTA: Esto fue una interna familiar.



domingo, 17 de abril de 2011

"Puto el que Lee"


Alrededor de los urinarios o inodoros de los baños públicos, incluyendo los de las escuelas, tenemos el antepasado directo de los chats y foros de Internet. Quién no se ha entretenido alguna vez observando el discurrir de una cadena de escritos que cierto día se inició con un simple “Pilo tonto”, y a la que el tal Pilo añadió: “Tu abuela”, para que, posteriormente, algún amigo o extraño más vivo completara la frase con un “cobra por coger”, y entonces, lo que finalmente queda inmortalizado sobre los azulejos o la madera desconchada de la puerta es: “Pilo tonto, tu abuela cobra por coger”, y así es hasta que Pilo se da cuenta y añade: “con tu padre”, y la siguiente vez que entramos a hacer nuestras necesidades comprobamos que la historia ha avanzado y ahora está en la fase en que la abuela de Pilo cobra por coger con el padre de un amigo suyo. (posiblemente, el que hizo la primera pintada). En fin, es una la tradición popular que nos ha dejado un legado testimonial que abarca todos los géneros, desde la fábula costumbrista hasta el ensayo urgente, desde la lírica barriobajera hasta la consigna ideológica, con espacio igualmente para el refranero popular y la rima cruel, y sin olvidar el piropo, la declaración de amor o de odio, los emblemas generacionales, el futbol y la simbología universal (en que lugar que no sea un baño público pueden encontrarse esvásticas, estrellas de David, hoces con martillos y corazones con fechas conviviendo como si fueran cromos de una misma colección).

Otra tradición o costumbre mas moderna que muchos han adquirido, es leer este Blog, y por eso, debido a los miles de seguidores demandando la actualización regular, el creador ha decidido incorporar mas gente a su equipo de redacción e informarles que el EL BLOG SIGUE.

Saludos a la Barra.

Estadistica:

Profesores: 1 Azules: ¿? (no se brinda informacion de otros equipos)

jueves, 31 de marzo de 2011

Sequía futbolística

Para animar un poco a la barra profesoril, que está muy alicaída.

Y aquí estoy. Como siempre. Bien tirado contra la raya. Abriendo la cancha. Y eso no me enseñó nadie. Son cosas que uno ya sabe solo. Y meter centros o ponerle al arco como venga. Para eso son wines. No me vengan con eso de wing “ventilador” o wing “mentiroso” . Las pelotas. Arriba y contra la raya.
Abriendo la cancha para que no se amontonen los forwards en el medio. Nada de andar bajando a ayudar al marcador de punta ni nada de eso. Si el marcador de punta no puede con el wing de él... ¿para qué mierda juega de marcador de punta? Lo que pasa es que ahora cualquier mocoso le sale con esas teorías nuevas y nuevas formas de juego o te viene con la “holandesa” o la brasileña y otras estupideces.
¡Por favor! El fútbol es uno solo y a mí no me saca de la formación clásica: el arquero bien parado en la raya y atento. Por ahí escucho decir que Gatti jugaba por toda el área o sale hasta el medio de la cancha... Y bueno, así le va. Yo al arquero lo quiero paradito en su arco y nada más. Para eso es arquero. Después una línea de tres. Después otra de cuatro. Y arriba que nos dejen a nosotros tres. Más de veinte años hace que jugamos así y nos hemos podrido de hacer goles. De a siete hacemos. Yo ya debo llevar como 6.800. Yo solo... ¡Después me dicen de Pelé! O arman tanto despelote porque Maradona hizo cien. Cien yo hago en una temporada. Y en verano, cuando los pibes se quedan en el club como hasta las dos de la matina, me atrevo a hacer cuarenta, cincuenta goles por semana. Cuarenta, cincuenta. Yo solo... Maradona... ¡Por favor! Y eso para no hablar del centrofoward nuestro. debe llevar más de 12.000 goles. por debajo de las patas... Y...¡el tipo está ahí!
donde deben estar los centrofoward. En la boca del arco. En el área chica. Pelota que recibe, ¡Pum! adentro. A cobrar. Y ojo, que el nueve de los de Boca no es mañero tampoco. Es el mismo estilo que el nuestro. Siempre ahí: en la troya. Adonde están los japoneses. ¡Nos ha amargado más de un partido, eh! Yo no he visto los goles que nos ha hecho pero escucho los gritos y el ruido de la pelota adentro del arco.
Le da con un fierro el guacho. Pero, claro, tiene dos wines que son dos salames. Por ahí si jugara al lado mío él también habría hecho como 12.000 goles. ¡Si le habré servido goles al nueve! ¡Si le habré servido goles! Me acuerdo el día del debut. Le estoy hablando de hace 25 años, 25 años, un cuarto de siglo. Sacaron la lona que cubría la cancha y le juro que nos escegueció la luz. Un solazo bárbaro. Yo casi no podía ver por el resplandor en las camisetas, especialmente en las nuestras. Claro, por el blanco. Las bandas rojas parecían fuego. No como ahora, que está saltando todo el esmalte y se ve el plomo. O el piso, del verde ya no queda casi nada. ¡Cómo está ésta cancha! ¡Qué lástima! Qué poco cuidada está. Pero bueno, ese día fue algo inolvidable. Era domingo al mediodía y se ve que los muchachos estaban alborotados porque esa tarde jugaban River y Boca en el Monumental y ellos se habían reunido en el club para irse todos juntos en el camión para el partido. ¡Huy, lo que era ese día! Y claro, llegaron ahí y se encontraron con que la Comisión Directiva había comprado el metegol.
Yo había escuchado desde abajo de la lona que pensaban inaugurarlo esa noche cuando los socios se juntaban en la sede social a comentar los partidos o tomarse un fernet antes de cenar. Pero... ¡qué!... apenas los muchachos vieron el metegol al lado de la cancha de básquet ni siquiera se molestaron en meterlo adentro.
¡Además, esto es pesado, eh! No sé cuántos kilos debe pesar esto, pero es pesado. Puro fierro, de las cosas que se hacían antes. Bueno, ahí nomás lo destaparon y se armó el partido. Yo calculo, calculo, que había de haber entre 20 y 25 personas viendo el partido. ¡No menos, eh! No menos. Una multitud. Y había apuestas y todo. Le digo que calculo que había esa gente porque yo ni miré para arriba, le juro, no me atrevía a levantar la vista del cagazo que tenía. Le juro. Uno escuchaba bramar esa tribuna y temblaba.
¡Qué cosa inolvidable! Nosotros, los tres de adelante, tuvimos suerte porque el tipo que nos manejaba se ve que sabía. Yo apenas sentí que se movía, dije: “Hoy vamos a andar bien”. porque también es importante el tipo que a uno le toque para manejarlo. Usted podrá tener condiciones, es más, podrá ser un fenómeno, pero si el que está afuera es un queso, va muerto. Y yo le digo, ahora, con experiencia, yo apenas noto cómo el tipo me mueve ya me doy cuenta si conoce o no. Es una cuestión de experiencia , nada más. No es que uno sea sabio. Escúcheme, usted ve un tipo cómo se para en la cancha y ya sabe cómo juega al fútbol. No tiene necesidad ni de verlo correr. ¡Por favor! Pero ese día se ve que el tipo conocía. No era ni improvisado ni uno que agarra la manija porque está aburrido y para matar el tiempo se juega un metegol. De esos que usted trata de ayudarlos, de darles una mano pero al final el que queda como un patadura es usted. Cuando el culpable es el que tiene la manija. Y usted los escucha gritar: “¡Qué tronco es el siete ese! ¡Qué animal el wing!”. Hay que aguantar cada cosa. ¡Por favor! Pero ese día no. Ese día tuve suerte, lo que es importante en un debut. Y más en un River-Boca. Usted sabe bien cómo son estos partidos. Un clásico es un clásico, digan lo que digan ahora yo ya tengo como 30.000 clásicos jugados y así y todo, le digo, todavía cuando escucho el pique de la primera pelota en la mitad de la cancha me pongo nervioso. Parece mentira. Es que son partidos muy parejos. Somos equipos que nos conocemos mucho. Pero aquél día tuvimos suerte, por lo menos los de adelante. De la mitad de la cancha para adelante la rompimos, la hacíamos de trapo. “Tachola”, me acuerdo que se llamaba el que tenía la manija. Me acuerdo porque le gritaban permanentemente y además porque durante cuatro años vuelta a vuelta venía al club y jugaba. ¡Cómo sabía ese tipo! Lo arruinó la bebida. Cuando llegaba en pedo yo me daba cuenta porque nos hacía hacer molinetes y cada cagada que ni le cuento. Un día me hizo hacer un molinete y yo cacé un chute que la pelota saltó del metegol e hizo sonar un vaso. Me quería hacer pagar a mí el desgraciado. Pero cuando estaba sobrio era un león. Y ese día la gasté. En la defensa no andábamos tan bien porque el que manajaba a los tres era un salame. Un paspado. Pero con los de adelante bastaba.
No hay mejor defensa que un buen ataque, mi amigo, eso lo sabe cualquiera. ¡Por favor! Ahora se meten todos abajo. Están locos. tres pepas hice ese día. Y las otras tres se las serví al nueve, al morochón. Y no tenía bigotes. Lo que pasa es que algún mocoso se los pintó con birome para que se pareciera a Luque. Un gol, me acuerdo, un gol, la bola rebotó en el corner y se me vino. Ibamos perdiendo uno a cero, porque ¡ojo! habíamos arrancado perdiendo, y la hinchada bramaba. La puse debajo de la suela y casi la astillo. La empecé a pisar y me la traje despacito para el medio. El nueve se fue para la izquierda y el once también, para abrirme un buco. Yo la masé y un par de veces amagué el puntazo, pero el fullback me tapaba el tiro y no veía ángulo para el taponazo. Le cuento que yo no le hago asco a patear y cuando veo luz le sacudo. A mí no me vengan con boludeces. Pero el rubio que me marcaba me tapaba bien. Entonces yo agarro y la engancho de nuevo para afuera, para mi lado, como para meterle un derechazo cruzado, al segundo palo, a la ratonera. ¡Si habré hecho goles así! Y cuando el rubio me sigue para taparme y el arquero cubre el primer palo, de revés nomás, cortita, la toco para el medio. Y el nueve, sin pararla ché, le puso semejante quema que abolló la chapa del fondo del arco. ¡Qué golazo! ¡Lo que fue eso! Yo lo había escuchado al negro, lo había escuchado. Cuando yo me abrí para la derecha y ví que la defensa se venía conmigo. Y lo escuché al Negro, lo había escuchado. Cuando yo me abrí para la derecha ví que la defensa se venía conmigo. Y lo escuché al Negro que me grita: “¡Ah!”. Y se la toqué. Lo mató al Negro. Lo mató. La hacemos siempre a ésa. Diga que ya nos conocen. ¡Qué partido fue ése! Y para esta noche tenemos uno lindo. Si es que vienen los muchachos. Porque los escuché decir que iban a las maquinitas. Siempre hablan de las maquinitas. Vaya a saber qué es eso. Acá una vez al club trajeron una. Yo siempre escuchaba unos ruidos raros, unas cosas como “pluic” “plinc” , “clun” y unas sacudidas. Unas luces. Pero después no lo sentí más. Dicen que se le jodió algo adentro a la máquina, algún fusible y nunca hay guita para comprarlo. Son máquinas delicadas. De ésas que hacen los yanquis. Por eso los muchachos siempre vuelven. Porque el fútbol es el fútbol. Esa es la única verdad. ¡Qué me vienen con esas cosas! Son modas que se ponen de moda y después pasan. El fútbol es el fútbol, viejo. El fútbol. La única verdad.
¡Por favor!


Aguante Fontanarrosa !!

lunes, 21 de marzo de 2011

Profesores Veteranos 2011

Este es el colorido equipo que ganó el último fin de semana.
O no ?


Salados. digo: Saludos.

martes, 15 de marzo de 2011

Waiting...


BLOG CERRADO HASTA QUE EL EQUIPO NO GANE UN PARTIDO.
EL AUTOR NO ESTÁ DE ÁNIMO.

martes, 14 de diciembre de 2010

Profesores video resumen primer semestre

El primer semestre en fotos. A disfrutarlo.



y el segundo, claro.